Levantarse. Ir al lugar de trabajo. Cumplir con la jornada laboral. Volver a casa. Y cada día, vuelta a empezar. Así es la rutina más habitual de cualquier profesional medio… ¿o deberíamos decir “era”? Depende de a quién se le pregunte.
Al fin y al cabo, además de nuevos tipos de profesiones enmarcadas en un contexto digital, y el crecimiento de los profesionales “freelance”, bien por voluntad propia o necesidad, también están surgiendo nuevas formas de cumplir con el trabajo.